18.5.10

¡Una bendición!


Que mejor que comenzar esta nueva aventura con la bendición de quien se fio de Dios y acepto su vocación con amor, la Virgen María.

Aun cuando no estaba muy segura de si ir o no a la peregrinación a México, Rafael me convenció y como no, con esa mirada… como le iba a decir que no. El día comenzó demasiado temprano jajaja desperté a las 5 de la mañana, rafa a las 6:30, al llegar a la parroquia tardamos bastante en partir; el transporte no estaba nada mal y con la compañía de nuestros amigos todo iba genial.

Durante el transcurso del viaje, comimos unos lonches que Rafael y yo preparamos juntos, no quedaron nada mal o al menos nadie se quejo jajaja. Rafael y yo no pudimos ir en el viaje sentado juntos, pues nos pidieron que fuéramos obedientes y que hombres y mujeres no debieran ir juntos, así que Rafael se sentó junto con Francisco y yo junto con Laura.

Alrededor de las 5 de la tarde llegamos al seminario redentoris, en donde tuvimos la grata oportunidad de ver a un gran amigo Sebastián, esto fue una gran bendición para nosotros, tuvimos una hermosa eucaristía, en la cual reafirmamos el camino que hemos decidido emprender; una excelente catequesis y un buen consejo por parte de Sebastián fueron suficientes para continuar el camino con aun más ganas.

Llegando a la basílica pasamos directamente a ver la virgen de Guadalupe, Rafael y yo nos encomendamos a ella, porque nos conceda un noviazgo según su voluntad y que nos permita llegar al matrimonio siempre poniendo a Dios como nuestro garante.

La catequesis de Rufo duro bastante, era de esperarse jajaja sin excluir a la del obispo; estábamos un poco enfadados pues se volvió tedioso y muy largo, hasta que el momento de llamar a vocaciones llego, Rafael y yo reiteramos que lo queremos es estar juntos y que somos la vocación del otro.

De regreso fue pesado era muy incomodo dormir en un camión pero bueno, en transcurso del regreso rafa me dejo claro que me ama, me cuido y vio por mi pues me puse malita…
Gracias Virgen María por regresar a mi vida a Rafael y concederme tantas bendiciones, gracias por ayudarme a emprender esta gran aventura a su lado.

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Rebe y Rafa - Abril 2010