11.5.10

Abriendo los recuerdos


Quién diría que lo que un día le pedí a Dios con fuerza en tantas cartas, me lo estuviera concediendo en estos momentos y con tanta precisión.

Hace 10 años cundo estaba en el cambio de la primaria a secundaria, comencé a escribir algo muy parecido a un diario, en el cual yo le pedía a Dios constantemente ser feliz, algo que me impulsara a despertar cada mañana. Transcurrieron los años y mis anhelos fueron cambiando y poco a poco comencé a pedirle que me permitiera conocer alguien que me hiciera feliz, pues descubrí que me era muy difícil ser feliz dentro de mi pequeño mundo en el que no permitía entrar a nadie.

Tantas veces que me encontré confundida pensando si seria de Dios lo que se presentaba en mi camino y descubrir que no era así, me confundía tanto. Cambie la manera de escribir y comencé a escribirme a mi misma y me recordaba en cartas que no podía ser feliz al lado de alguien si yo no era feliz conmigo misma, debía quererme primero yo, para yo poder así querer a la otra persona.

Hoy encontré todo esto que un día escribí y me estremeció que solo en una carta del año en que cumplí 18 años volviera a pedirle a Dios con las mismas fuerzas que un día le pedí a Dios a los 12 años:

“Dios concédeme amarme como tú me amas, pues quiero aprender a amar a los demás. Permíteme encontrar un hombre según tu voluntad, no quiero sufrir más, quiero ser yo el inicio y fin de cada día para él y quiero que él lo sea para mi, todo esto sin dejar de mirar tu rostro”.

Rafael hoy se que Dios te trajo a mi camino, en cada detalle lo descubro y veo que tu eres para mi, en cada flor que me das sin ningún motivo, no importa si es lunes o sea viernes, cada día me enamoras mas, con tus bromas que casi no entiendo, con todo lo que haces me demuestras que la voluntad de Dios se hace presente en nosotros. Te amo flaquito.

1 comentarios:

Raflex dijo...

No cabe duda que Dios tiene un tiempo específico para cada quien y que este es nuetsro momento amor.
Después de años de haberle pedido a Dios (cada quien por separado) que nos concediera esto, nos ha unido en un mismo camino que apunta al mismo destino.
TE AMO, 360 días...

Publicar un comentario

 

Rebe y Rafa - Abril 2010